Arquitectura cubana contemporánea

Muchos edificios nuevos en La Habana sufren de una inversión insuficiente, falta de recursos y poca visión. De la tercera parte de los arquitectos que permanecieron en Cuba tras la Revolución, su trabajo se limita principalmente a los hoteles turísticos y restaurantes, un servicio para 2 millones de visitantes cada año. La mayoría de ellos no reflejan o se adhieren al rico pasado histórico de Cuba.

A los inversores extranjeros se les ha permitido invertir gradualmente en la ciudad con 240 acuerdos firmados en 1996 entre 34 naciones. 100 millones de euros de inversión española ha generado empleo en la industria de la construcción en los últimos años sin embargo la mayoría de los materiales de construcción siguen procediendo de otros países.

Esta imagen de un supermercado con vistas al mar en el Malecón representa algunos de los diseños modernos mal ajustados. El ascensor y la escalera se elevan detrás de una torre de gran altura que boquea sus espectaculares vistas. Su diseño interior funciona mal y francamente se ve triste entre los grandes edificios que lo rodean.